Por: Revda. Dra. Mónica A. Maher, Directora fundadora de la Red Ecuatoriana de Fe.
Históricamente, el derecho a la libertad religiosa o de creencia ha sido utili zado como un arma contra personas y movimientos feministas, LGBTQI+, afrodescendientes e indígenas en América Latina. Hemos vivido la instrumentalización de este derecho por parte de aquellos grupos que buscan retroceder en los avances de nuestros derechos. Sin embargo, existe un potencial latente de la libertad religiosa que también nos pertenece: un poder liberador para los pueblos y la ciudadanía diversa.
Espiritualidades feministas y diversidad
Desde la Red Ecuatoriana de Fe (RedFE), exploramos este derecho desde varias dimensiones, abriendo su capacidad transformadora en la esfera pública mediante las perspectivas de comunidades marginalizadas. Nuestras acciones incluyen:
- Recursos para transformar violencias: Producimos podcasts, videos y textos sobre espiritualidades feministas basados en las experiencias de mujeres afroecuatorianas, indígenas y mestizas.
- Interpretaciones Cuir: Visibilizamos lecturas feministas de la tradición cristiana, como la “novena feminista” y la “cuiresma” (cuaresma cuir). Lee más sobre la novena aquí.
- Capacitación territorial: En 2025, capacitamos a 50 servidores públicos en la Provincia de Bolívar sobre Estado Laico, Libertad Religiosa y Derechos Sexuales y Reproductivos.
Incidencia política y defensa del Estado Laico
Como RedFE, participamos activamente en procesos de incidencia nacional para asegurar que la fe sea un motor de derechos y no de exclusión:
- Políticas Públicas: Contribuimos con una mesa técnica para la Propuesta de Política Pública para Cultos y Religiones y participamos en el Pacto Nacional por la Libertad de Religión.
- Justicia Reproductiva: Formamos parte de los movimientos que exigen la despenalización del aborto ante la Corte Constitucional, representando a las comunidades religiosas a favor de este derecho.
- Vigilancia Democrática: Durante las elecciones de 2025, adaptamos el Decálogo por la Laicidad para exigir a las candidaturas el respeto a la separación entre Estado y religión, evitando que se use la fe para atentar contra derechos ajenos.
Un enfoque interseccional: De Bogotá a Imbabura
Nuestra visión se profundizó en el encuentro sobre Libertad Religiosa y Equidad de Género organizado por Stefanus Alliance y Otros Cruces en septiembre de 2025 en Bogotá. Allí, desde un enfoque interseccional y de laicidad, exploramos cómo exigir el respeto a la diversidad espiritual y sexo-genérica.
Esta red regional demostró su importancia durante la represión militar de octubre de 2025 en el paro nacional indígena en Imbabura. Gracias a estas alianzas, Gina Romero (Relatora Especial de la ONU) emitió un comunicado llamando al respeto de los derechos de los pueblos , mientras la Coalición de Religiones, Creencias y Espiritualidades difundió una declaración exigiendo diálogo intercultural ante la violencia.
Hacia el 2026: La pluralidad como fortaleza
En el Día Internacional de los Derechos Humanos de 2025, participamos en un panel interreligioso con representantes de las tradiciones bautista, bahaí, católica y ancestral afroecuatoriana. Allí enfatizamos que la pluralidad religiosa es una fortaleza de la democracia y que la libertad de creencia es inseparable de los demás derechos humanos.
Para este 2026, tenemos programados tres nuevos diálogos que seguirán explorando estas dimensiones. Seguiremos ampliando los caminos hacia el ejercicio de la libertad religiosa, sabiendo que este no implica el sacrificio de la equidad de género, sino su promoción.

